domingo, 12 de junio de 2011

Como un espejo en el que te ves sin defectos.

Nunca me ha gustado hablar en primera persona de mí misma, porque suena como...no sé, suena como si fuera una egocéntrica. Por eso casi siempre lo hago en tercera persona, narrando la vida de otra que no es más que yo misma ocultándome. Puede sonar raro, pero es así.¿
¿Mi seguridad? Creo que está en el menos diez, o quizás en el menos quince. Y no, no me importa una mierda lo que piensen de mí, al contrario.
Supongo que todos necesitamos aparentar ser fuertes y seguros de nosotros mismos para que no nos hagan daño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario