La imaginación nos juega malas pasadas. Las grandes mentes sufren su imaginación como sentimientos reales; la personas que imaginan una escena triste y lloran o se le saltan las lágrimas, son personas de grandes mentes que viven su imaginación como si de la realidad se tratase. Esta clase de personas suelen temer a la oscuridad o a las sombras extrañas de la noche. También son muy pensativas y se distraen con facilidad, posando su mirada en punto de su alrededor y perdiéndose, así, en su mente [...]
